salir de la zona de confort
Familia homeschool

Objetivo: Vivir en familia

Hace un año decidí que mi gran objetivo era volver pasar la tarde jugando con mis hijos sin pensar en otra cosa. Dejar a un lado las preocupaciones, las prisas y dedicar todas mis energías a jugar por jugar. Cuando nació el mayor trabajábamos desde casa y podíamos organizar cada día según nuestras necesidades. La empresa iba creciendo y trabajar desde casa se nos quedaba pequeño. Pensando en mejorar económicamente ampliando los beneficios de la empresa decidimos trasladar nuestro trabajo a un espacio físico. Con horario al público. Sabíamos que tendría consecuencias para nuestro estilo de vida pero parecía la mejor opción para seguir creciendo como familia.

Así hemos estado cinco años. Compaginando el trabajo fuera de casa con la crianza de nuestra familia, que si es cierto, ha ido creciendo gracias a Dios. Pero hace un año sufrí una fuerte crisis de ansiedad. Estabamos a punto de hacer una nueva ampliación, un nuevo local, más tamaño, más crecimiento. Todo parecía sonreír pero yo sentí que nos estábamos alejando de nuestra idea inicial. De esas tardes que pasabamos en casa cuando no teníamos tantas responsabilidades ni un horario de apertura y cierre. De pronto me di cuenta de que me había adaptado a una vida de confort nada confortable. Madrugar, ir a trabajar, llevar a los niños al cole ¡por suerte cerca teníamos una escuela libre! al más puro estilo Pestalozzi, por lo que en ese sentido estaba tranquila, pero llegaba a casa cansada, esperando el fin de semana, sin ganas de hacer nada, mucho menos de jugar o pensar en actividades de aprendizaje lúdico. Había olvidado mi verdadero propósito y mi salud se resentía.

La nueva situación requería salir de la zona de confort negativa y poner nuestra calidad de vida por delante del trabajo

Mi cuerpo dijo basta. Decidimos tomar una decisión. Estaríamos un año más para cerrar los trabajos pendientes y volveríamos a trabajar desde casa, pensar en pequeño y vivir en grande .

Así establecí nuevos objetivos para proteger mi mente y mi familia. Mi coach me recomendó trabajar el autocuidado. Realmente no pensé que fuera tan necesario, no me había dado cuenta de que había dejado de pensar en mí y si yo no estaba bien ¿cómo esperaba que la familia fuera bien?

La nueva situación requería salir de la zona de confort negativa y poner nuestra calidad de vida por delante del trabajo. No es algo sencillo porque nuestra cabecita es una máquina que no para y generalmente nos dice que todo saldrá mal. Hay que aprender a priorizar en lo verdaderamente importante. Vivir el presente y prestar atención plena. Si no puedo jugar toda la tarde pasaré una hora completa, de atención total para mis pequeños, sin móvil, sin distracciones. Sin dejar que «el mono loco» que mueve mi mente me lleve saltando de rama en rama 🙉⁠ ⁠ ¿cómo lo consigo? la verdad es que he tenido que trabajar ciertos aspectos para llegar a este momento⁠ ⁠

Sobre todo organización

ALIMENTACIÓN: Dejar la cena preparada cuando hago la comida es uno de mis últimos recursos incorporados y está funcionando muy bien. ⁠

TRABAJO: Llevar la agenda al día, planificar los textos, el blog, los cursos y hasta este post que ya está editado y programado.⁠

HOGAR: organizar la limpieza/organización de la casa por sectores y saber que toca cada día para mantener sin agobios.⁠

FINANZAS: Llevar las cuentas al día para evitar preocupaciones. Controlar el dinero que entra y el que sale.⁠

ACTITUD: Tomar el control. Tras cinco años trabajando fuera de casa trabajar una actitud positiva es fundamental para gestionar todos los cambios que se han producido.⁠

ANSIEDAD: No sufrir por el futuro, no tenemos una bola de cristal.⁠

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